
Ilusionista que transforma las flores de papel en un barrilete que se pierde en el cielo.
Agua congelada, la que no llega a ser cubito.
Por momentos patino en esa pista, hasta que algo la resquebraja y creo morir de hipotermia.
Soy árbol de otoño que no deja de despedir sus hojas, soy rocío y también la helada…
Soy un abridor de latas que pone en evidencia todo el filo.
Soy aceite de oliva hasta ser quemado…
Soy tantas cosas y a la vez no soy nada…
Sólo me queda respirar y hundirme en diez minutos para no hacer notar mis lágrimas…
"Que uno se ate los cordones no es la garantía que no tropiece"…
de cuantas veces tropiezes, es que mas aprendes y te haces fuerte... un abrazo!
ResponderEliminarY cuando se vuelve a tropezar quedará la marca
ResponderEliminarde que caminamos, y cuando las lágrimas se hagan notar, verás que lavan muchas veces el alma, entonces descansar y darse una tregua es bueno, para remontar en nuevos sueños. Que estés muy bien. Un fuerte abrazo.
Aunque no sintamos el viento, que puede traer desde la fragancia de una flor hasta provocar las mayores tempestades...En el corazón está todo, y toda la fuerza radica en la mente!
ResponderEliminarUn beso
Eso que pusiste de los cordones tiene mucho sentido, como muchas que pasan. A veces cuadramos nuestras expectativas para que pasen las cosas de X forma pero como dice la canción "la vida nos da sorpresas, sorpesas nos da la vida".
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Flor.
Gracias por tus palabras siempre.
Cuidate mucho si.
Un abrazo.
Señal de que han caido todas las murallas que protegen, y que incluso aislan.. sera por eso que dicen ser buenas oportunidades los tropiezos?
ResponderEliminarun beso fiel amiga
que pases buen finde
Oscar
Gracias Flor.
ResponderEliminarCon esa coctelera de versos te salió un precioso poema, mezcladas realidad con ilusiones.
ResponderEliminarUn beso con cariño
Gran frase la ultima.
ResponderEliminarbeso grandeee :)
Alguien muy querido me dijo una vez que tropezar es opcional, uno puede o no tropezar dependiendo de cuánto tiempo quiera descansar en el suelo... pero levantarse, levantarse del suelo es siempre obligatorio.
ResponderEliminarAsí que no importa que tropieces.
Muy buena conclusión.
ResponderEliminarSaludos.
Tu blog es hermoso
ResponderEliminarhola que tal! permítame felicitarlo por su excelente blog, me encantaría tenerlo en mis blogs de entretenimiento (animes,peliculas,etc ).Estoy segura que su blog sería de mucho interés para mis visitantes !.Si puede sírvase a contactarme ariadna143@gmail.com
ResponderEliminarsaludos
Me encanta esta entrada Flor. No sabes cuántas veces he llegado a este punto en los últimos tiempos! Aún así y aunque me encantó la cita final "Que uno se ate los cordones no es la garantía que no tropiece", creo que es necesario tropezar y levantar de nuevo para aprender a ser feliz de formas diferentes. De todo se aprende.
ResponderEliminarUn abrazo enorme y mil gracias por pasarte por mi blog.